5 de junio de 2007

GENTE QUE NO*


Así como hay grandes artistas que se esfuerzan por ofrecer a la colectividad lo mejor de su obra, también hay quienes no se esfuerzan. Hombres y mujeres poetas, narradores, artistas plásticos, críticos y observadores del arte, que lucen estupendos frente a cámaras. Son el selecto grupo de intelectuales que conforman un magno jurado que, entre malbec y queso, decide quién es y quién no.
Para ser parte de ese exclusivo grupo tienes que empezar aprendiéndote unas veinte palabras en francés, por ejemplo. Luego adéntrate en google earth y memoriza las principales calles de Berlín, compara el invierno de Lima y el londinense. Pronuncia Greenwich Village como si mascaras chicle y sobre todo, en público di que no ves televisión, que no escuchas bandas nacionales.
Inventa una verdad artística y hazte dueño de ella, cachetea al subdesarrollo con tu contoneante exotismo. Si te parece huachafo di ecléctico, si no lo entiendes, di experimental.

Al hablar de un autor delante de gente, compáralo con autores que nadie conoce. Da por sentado que todos ubican a Foucault, que sepan de lo contrario no merecen entender nada. Usa referentes lejanísimos en tiempo y geografía. Que no se sepa que un cuadro, que una escultura o una pieza teatral pueden tener coincidencias con la vida de alguien. Convierte la obra en una fórmula matemática sinfín, regodéate en tu sabiduría, negada a los simples mortales.

No saques el arte de la vitrina para que no sea de todos. Solo así conservarás los cms2 necesarios en las páginas de sociales para mantenerte vivo. Aleja a la masa de una de las pocas ventanas del túnel.

Haz del arte un objeto tuyo-tuyo que se guarda en una cajita dentro de tu clóset. Dos veces por semana ve a galerías y acepta todo el vino que te den, haz comentarios ininteligibles en la tele y demás medios y más tarde, ya en un loft y viendo el mar desde arriba, habla de la pobreza, de la población y la ignorancia. Indígnate cuando hables del papel de los ministerios.

*publicado en la república hace un par de semanas
**hace un par de semanas era el 2007.

20 de marzo de 2006

cine familiar

Es lunes y pocas ganas tengo de entrar en un debate sobre si el cine tiene o nó un papel educador. Anoche, después de comer algunas alcachofas y varios gansitos, después de ver Cuarto Poder, Panorama, Día D y hasta el talk show de Garavito en TNP (y pensar algún rato que yo, con una aguja, algodón, tocuyo y lana negra puedo hacer en diez minutos un émulo de ser humano que tenga más coherencia estética que ese señor), puse la tele en sleep 45 y me dediqué a pensar estupideces, una de mis actividades inductoras del sueño favoritas.

Karate kid y papel del cine en mi educación, en la chueca formación de mi carácter.

Que levante la mano el que no ha visto karate kid, la original, por lo menos 3 veces en su vida. El que no hizo la grulla parado en un palito, el no volvió a su casa y por lo menos una vez hizo encerar-pulir con la finalidad de encontrar la fuerza necesaria para superar al resto. Todos, no importa si en el colegio lorneábamos o éramos lorneados, fuimos Daniel Larusso alguna vez. Yo dije (y no me enorgullece) que churro refiriéndome a él. Trapos en la frente, algunas de las enseñanzas que en mí encontraron asidero menciono a continuación.

-No es bueno cambiar de barrio, y menos de estado, antes de los 30 (constituye el drama de todo adolescente gringo).

-Todas las mamás avergüenzan a sus hijos, igual que la tuya.

-En Norteamérica se usa que tu púber hijo frecuente la casa de un adulto soltero.

-Los hombres las prefieren mayores y robustitas (Foto 1)

-Los malos tienen la barba partida y siempre son mas guapos (pongamos en una balanza a Daniel y Miyagui frente a Johnny Lawrence y el sensei del Cobra Kai Dojo)

-Quien atrape una mosca con palitos es capaz de todo (y tiene un montón de tiempo que perder). Foto2.

-En el conserje de tu edificio se esconde la sabiduría (nota mental: observar atentamente a benito, el gordito en uniforme azul de mi edificio).

-Cualquiera puede entrenar gracias a los quehaceres domésticos. Toda actividad realizada en simultáneo con las extremidades pares ( brazos si brazos, piernas si piernas) representa un potencial bloqueo defensivo.

-Improvisa y ganarás. De poco sirve entregarse a una disciplina si puedes ganar un torneo en cuestión de semanas. Foto 3

-Nada es definitivo. La primera tenía como lema Sólo el viejo podría enseñarle los secretos de los maestros. Le enseñó que el karate es cuerpo y mente, no manos. La segunda sería Una lección más que compartir. El precio del honor, la gloria de la amistad y la forma en que pelear cuando solo el ganador sobrevive. Elizabeth Shue sería reemplazada por Kumiko, aparecería una gila de Miyagui, la mamá de Danielsan le daría permiso para saltearse el colegio y viajar a Okinawa.

No quiero chocar con el culto de alguien, pero la verdad es que anoche llegué a la conclusión de que Daniel me gustaba por machucado, por acomplejadito, porque de hecho se molestaría si salgo a la calle muy reveladora, si tengo muchos amigos hombres. En su cabecita repasaría como hacer la grulla una y otra vez sintiéndose poderosísimo, mientras yo en mi cabeza fugo a diario con uno de los chicos disfraz de calavera.



foto 1


foto 2


foto 3

1 de octubre de 2005

Hoy mi abuelo cumple 85 años. Yo en febrero cumplí treinta al lado suyo. En casa de mi madre deben estarlo amarrando para que no dé el sorbito de partida a una retahíla de whiskys que, estoy segura, lo veré tomar en las siguientes horas. Mi abuelo cumple 85 y yo lo vi salir de un enfisema, de un infarto y de todos los achaques. Juega con su laptop a diario, ve el canal retro. Baja y sube los casi setenta escalones hasta el cuarto piso. Los martes se junta con sus amigotes y lleva una botella, los sábados toma lonche con la tía ñaña. Cada vez que alguien entra a la cocina, el abuelo, que supuestamente no oye, aparece de súbito y ya tiene el vasito whiskero en la mano y la conversación política lista. Agárrate Toledo. Muchas veces es necio, malhumorado y pleitista, pero conmigo siempre esta de buenas y se ríe de absolutamente todo lo que digo. Pone su cara de disgusto y cada cierto tiempo abre la boca para soltar una barrabasada. Me dice viperina, monigote y otras chapitas de infancia. Nunca fuimos de hacer grandes cosas juntos pero creo que en la cotidianeidad de nuestras malasangres radica el encanto y la complicidad. A veces que mi mamá y Giovanna me piden que no le diga algo, espero que se distraigan y le cuento, para que las dos sepan bien quienes son los pendejitos de la casa. Estoy segura de que leerán esto y estarán atentas, pero créanme, volverán a ser burladas por mi abuelo y yo.

27 de julio de 2005

ayer lei en la tele la frase
resistirse a todo menos a la tentación
(si yo fuera producto, ese sería mi slogan).

5 de mayo de 2005

QUELOIDE-o cómo hay heridas que nunca curan

Pasó que a los 13 años, cuando más me jactaba de no haberme roto un hueso nunca (teniendo el secreto deseo de ser enyesada para acumular firmas y dibujitos), -Mira mamí!- triple salto, luxación, caída, rotura de hueso jodido en medio de decenas de personas y niños mucho más ágiles y menos adoloridos que yo, en un kentucky fried chicken de la avenida benavides.
La caída fué el detonante de una verdad que me acompañaría hasta hoy y presumiblemente hasta el fin de mis golpeados días. Tajeados, amoratados, contusos días.
Piel queloide. Una amiga cercana mencionó entre dientes que tienen queloide aquellos que descienden de negros. Probable, pienso yo mientras me acuerdo de una tía sospechosa que prefiero no mencionar porque uno nunca sabe qué tanto puede hacer una señora de más de 80.
El hecho sencillo es que la piel sobrecicatriza. Donde tú ya dejaste de cicatrizar y probablemente hayas vuelto a llevar una vida normal y te vuelves a subir en el monopatín, yo sigo cicatrizando casi al infinito, lo que no tiene nada de malo para mí, a diferencia de la gente que le teme a las marcas permanentes. eso sí, al monopatín ni me lo acerquen.