15 de abril de 2008


Seguramente usted amigo periodista conoce mi trayectoria, quizás usted estimado lector haya escuchado mi nombre en algún momento (supongo). De cualquier forma vengo frente a ustedes a informarles que yo, Carla García, he presentado mi renuncia (ir subiendo el tono de voz y pronunciar lo siguiente picadito) i-rre-vo-ca-ble al medio de prensa donde antes desempeñaba mi labor como columnista de opinión. Me he visto obligada (cara de seriedad y mirada nostálgica) a tomar dicha decisión por el bien de mi familia, la que no me gustaría se viera perjudicada de algún modo por los mamarrachos que escribo; por los jóvenes (a quienes aun tengo la raza de representar a pesar de mis treinta y tres), pero sobre todo por el bien de mi país, al que sirvo desde que tenía casi siete meses de edad.

(cof-cof)

Lamentablemente, a partir de hoy renuncio y les comunico que me dedicaré con todo mi empeño a la pasión de mi vida: hornear kekitos de sabores diversos y conquistar a los enemigos desde el estómago. A partir de hoy voy a hacer algo para lo que me preparé siempre y para lo que mis profesoras de educación laboral me formaron y me dieron el ejemplo.

Quiero agregar que existe una campaña mediática en contra mía y eso responde a que en el Perú existe una repostera que se llama Sandra Plevisani y le digo desde ya que no me voy a prestar a la guerra sucia.

5 comentarios:

Lia dijo...

Esta buena, viendo la imagen dices ESTE POST ES MENTIRA jajajaja.

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja. No te burles con tanta crueldad de Miguelito del Castillo.

Enrique León dijo...

tanto tiempo leyéndote anónimamente y recién me entero de tu verdadera vocación: hornear kekitos. te felicito por renunciar a tu columna y dedicarte a lo tuyo(ya quisiera yo tener tu valentía.) pero te confieso que si tengo que escoger entre leer tu blog y admirar a la plevisani haciendo tortitas, me quedo con sandrita.
(este comentario es mentira.)

Sol dijo...

ja ja ja ja!!! Primera vez que vengo por aquí. Me gusta tu estilo. A ver... sigo leyendo...

Saludos.

Mario dijo...

Hmmm...

Si mis elementos de juicio tuvieran que ser algunos textos tuyos del ayer (ubicables en algún lado de tu blog) yo juraría que hay algo en tí que te llevaría a reverdecer los laureles de viejas recetas a punto de caer en el olvido, como la cachanga, la bombita, el turrón de tabla, el limón confitado, el fideíto, el arrocillo, el cocoliche...